
Fundación Odebrecht es una institución privada, sin fines lucrativos, mantenida por la Organização Odebrecht. En 2010, completa 45 años y reafirma su misión – educar jóvenes para la vida, el trabajo, para valores y límites – con una visión de futuro consolidada. Busca establecerse como una administradora de recursos no reembolsables para el desarrollo sostenible y socioambiental e implantar, en la APA de Pratigi, un modelo de turismo agrícola, ecológico y sostenible: el Agroecoturismo.
Desde su creación, la Fundación Odebrecht se centra en contribuir a la formación de una población estructurada en unidades familiares, responsables de su propio desarrollo sostenible. En los proyectos subvencionados, alienta la participación de la juventud como sujeto activo, co-autor, multiplicador y promotor de la acción social. Protagonistas de sus destinos, estos jóvenes constituyen una nueva generación educada, sana y estructurada para la vida productiva y para promover, de manera continua, su auto-desarrollo.
La decisión de entender al joven como solución y no como problema se concibió más tarde, sistematizado, y nombró Liderazgo Juvenil, la filosofía de formación que la Fundación Odebrecht ayudó a crear y lo que hoy es un patrimonio Tercer Sector.
El conjunto de acciones, ahora concentrada en el Bajo Sur de Bahía, se basa en cinco pilares:
• La práctica sistemática de la democracia, lo que lleva a diario el principio constitucional de que el poder emana del pueblo y se ejerce por él;
• Gobernanza, entendida como las acciones coordinadas, integrado y sinérgico Primer, Segundo y Tercer Sector, con la participación - a través de asociaciones - las diferentes esferas de Gobierno, Sector Privado y las Organizaciones de la Sociedad Civil;
• Desarrollo regional, debido al hecho de que las comunidades viven en un territorio geográficamente bien definido y que comparten una historia y cultura, tienen aspiraciones en el futuro;
• Las cuatro capitales – Capital Ambiental, Capital Productivo, Capital Humano y Capital Social, que deben evolucionar armoniosa y complementaria;
Por último pero no menos importante, la conciencia de que la familia es la célula madre de la generación de la riqueza moral y material de la sociedad y que, los adolescentes y jóvenes juegan el papel de los agentes y actores de la transformación.
Esta conciencia se convierte en la creencia de que no carecen talentos a los jóvenes, pero sólo las posibilidades de que el talento pueda florecer y materialicen. Para ayudar a asegurar que estas oportunidades se crean es el desafío de la Fundación Odebrecht hace 45 años.
