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Edición 168 - El gran triunfo de la comunidad

Conozca el proyecto llamado Protagonismo Juvenil que fue concebido por ocho jóvenes estudiantes de la Casa Familiar Agroforestal

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texto Gabriela Vasconcellos
fotos Élcio Carriço

La idea surgió de repente, durante un sueño, y permaneció rondando en la cabeza de José Renildo Correia, 19 años. Morador de la comunidad São Benedito, en el municipio de Nilo Peçanha (BA), advirtió que era hora de iniciar un proyecto voluntario que contribuyera con el desarrollo de la región donde vive. Sin embargo, no podría realizarlo solo. “Busqué la ayuda de algunos jóvenes para que pudiéramos construir juntos”, cuenta.

Reunidos en el grupo Protagonismo Juvenil, comparten conocimientos con la comunidad

Así se creó el proyecto llamado Protagonismo Juvenil, que integra a ocho jóvenes estudiantes de la Casa Familiar Agroforestal (Cfaf), unidad de enseñanza vinculada al Programa de Desarrollo y Crecimiento Integrado con Sostenibilidad del Mosaico de Áreas de Protección Ambiental del Bajo Sur de Bahía (PDCIS), fomentado por la Fundación Odebrecht en asociación con instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales. Conferencias, seminarios y acciones de reforestación de áreas degradadas son las principales iniciativas de concientización ambiental realizadas por el grupo.

“Uno sabe que nuestro municipio posee una enorme extensión de bosques. La población, muchas veces, no utiliza bien los recursos naturales, y allí radica nuestro objetivo: orientarlos para que puedan realizar un manejo sostenible”, explica João Victor Moreira, 15 años, que también vive en la región y es voluntario.

Los conocimientos aplicados y compartidos con el público del proyecto fueron adquiridos en la Cfaf, según Rafael Alves, de 16 años. “Siempre discutimos la necesidad de desarrollar trabajos en la comunidad. En la Casa Familiar aprendimos que debemos ayudar. Antes, ni siquiera lograba hablar en público. Hoy, participo en conferencias”, conmemora.

Juntos, desde hace un año, ya involucraron a más de mil personas, plantaron 210 mudas de acacias y promovieron la limpieza del Río do Peixe, que atraviesa la comunidad São Benedito. Para ello, se necesitó buscar socios. Ya convencieron a siete, entre ellos una radio y la Alcaldía local, que apoyan la iniciativa, y la propia Cfaf. “Invitamos a personas que podrían contribuir. Con su ayuda, el proyecto podrá crecer, desarrollarse y expandirse”, subraya Laysa Fe-rreira, 15 años.

Ellos ya piensan en esa ampliación. Según Samuel Melo, 15 años, la finalidad es servir de ejemplo a otras comunidades. “Pretendemos que se reconozca el trabajo en todo el Bajo Sur”, comenta. José Renildo agrega: “Estamos comenzando a trabajar para lograrlo. Ya actuamos en la zona urbana de Piraí do Norte, un municipio próximo. Es una manera de cuidar del ambiente donde vivimos, difundiendo conocimiento”. La tercera localidad elegida es São Francisco, comunidad que también está ubicada en Nilo Peçanha y donde reside Juliana Neves, 15 años, única integrante del grupo que no vive en São Benedito.

“Buscamos incentivar a los jóvenes para que permanezcan en la zona rural, porque el campo tiene una importancia fundamental, ya que de aquí retiramos el alimento. Pretendemos contribuir para evitar el éxodo rural”, subraya João Victor dos Santos, 14 años.

Según Patricia Nascimento, 15 años, lo que motiva al grupo es el beneficio que se proporciona a la región. “A nosotros no nos preocupa el retorno financiero, ni pensamos solo en nosotros. Nuestra prioridad es la comunidad”.

Después de vivir esa experiencia, José Renildo, a quien el grupo reconoce como uno de los que mantiene la disciplina del proyecto, no imaginaba, al comenzar, hasta dónde lo llevaría un simple sueño. Hoy, está seguro de que los sueños existen para convertirse en realidad. “La comunidad de São Benedito fue el primer paso. La expectativa es que todos sigan participando e invirtiendo lo mejor de sí. Llegaremos lejos”, afirma.
 
Incentivo al voluntariado

A efectos de estimular el desarrollo y acciones voluntarias en el Bajo Sur, el Instituto Derecho y Ciudadanía, que también integra el PDCIS, promueve el Proyecto Recorriendo Caminos. Los participantes, que deben tener entre 14 y 18 años incompletos, tienen la oportunidad de ampliar el conocimiento sobre sí mismos y otras temáticas sociales y desarrollar habilidades de liderazgo, además de aprender y dominar herramientas informáticas. Una de las inspiraciones de la base conceptual de esa iniciativa fue el libro Juventude, Solidariedade e Voluntariado, de Vilma de Souza, lanzado en 2004, con el apoyo de la Fundación Odebrecht.

La formación dura dos años y, desde el comienzo, se estimula el protagonismo juvenil. Los jóvenes necesitan identificar una carencia en la comunidad donde viven y contribuir para minimizarla. Un ejemplo: Jamiles Souza, 17 años, y su grupo decidieron realizar talleres lúdicos con niños de una guardería de Presidente Tancredo Neves (BA), donde vive. “Nuestra intención es, mediante juegos y actividades de esparcimiento, instalar discusiones importantes en el ambiente escolar, como la práctica del bullying. Reunimos a más de 200 niños”, cuenta.

Luciene de Souza, 15 años, decidió alertar a la comunidad sobre los peligros del dengue. “Al principio, pensamos en movilizar un barrio y, al final, beneficiamos a tres. Lo hicimos en asociación con los puestos de salud, explicando los riesgos a los moradores”, destaca. Luciene, que sueña en tornarse médica y atender a niños de la región, cree que siempre llevará consigo la experiencia que vivió en el proyecto Recorriendo Caminos. “En la vida, puedes quitarle todo a una persona, menos el conocimiento que ella acumula”.

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